Energía solar

Del arranque a la operación diaria: así funcionan los parques solares de Tenaris en Europa

Dos nuevas plantas fotovoltaicas de Tenaris comenzaron a generar energía este año en Italia, con un desempeño que hasta ahora responde a lo previsto. Mientras tanto, en Rumania, el parque de Călărași ya atravesó su primer año completo de operación. Marco Geneletti e Ignacio Ristorto cuentan qué aprendieron en el camino, cómo se integra la energía solar a una operación industrial y cuáles son los próximos pasos.

#16-Octubre 2026

Los proyectos solares de Tenaris en Europa ya dejaron atrás la etapa de puesta en marcha. En Italia, las plantas fotovoltaicas de Arcore y Sabbio, con una capacidad máxima combinada de 10 MW, comenzaron a operar este año. En Rumania, el parque solar de Călărași, de 20 MW —el mayor proyecto solar de autoconsumo del país—, funciona de manera estable desde septiembre de 2025. Ahora el desafío pasa por otro lado: hacer convivir una fuente de energía variable con procesos industriales que necesitan un suministro continuo.

Estos proyectos son parte de un cambio más amplio en la matriz energética de Tenaris. La fabricación de tubos de acero mediante hornos eléctricos de arco (EAF) exige grandes volúmenes de electricidad, y en pocos años las renovables pasaron de tener una presencia prácticamente nula a cubrir el 25 % del consumo eléctrico de la compañía en 2025. El mayor aporte proviene de los parques eólicos en Argentina, junto con proyectos solares como el de Qingdao, en China. El objetivo de fondo es reducir en un 30 % la intensidad de las emisiones de CO₂ para 2030, tomando 2018 como año base. A fines de 2025, la reducción ya alcanzaba el 19 %.

Italia: nuevas plantas, una base ya consolidada

La entrada en operación de las plantas italianas culminó un proceso prolongado. “El proyecto, desde sus primeras etapas hasta la conexión definitiva con la red eléctrica nacional, fue muy largo. Para todos los que participaron en el proceso, verlas finalmente en producción fue muy gratificante”, asevera Marco Geneletti, Energy Senior Director de Tenaris.

Los primeros meses de operación dieron buenas señales. “Hasta ahora, los principales indicadores de desempeño (KPI) están respondiendo como esperábamos”, afirma el ejecutivo.

Además, las nuevas plantas no obligaron a empezar de cero con un nuevo sistema de gestión. “En Italia, Tenaris ya cuenta con un equipo que gestiona los intercambios de energía con la red eléctrica nacional. Esa experiencia permitió incorporar las nuevas instalaciones fotovoltaicas a una estructura operativa ya probada en Dalmine con la central de generación a gas.”

Para Geneletti, la apuesta por la energía solar cobra todavía más sentido en Europa. “Las fuentes renovables permiten diversificar la matriz energética, contener los costos de la energía —especialmente en Europa, donde son muy elevados— y avanzar en el proceso de descarbonización”.

Pero generar energía renovable es solo una de las piezas. En los últimos cuatro años, Tenaris destinó 147 millones de dólares a proyectos de eficiencia energética en el conjunto de sus operaciones.

Rumania: del arranque a la operación sostenida en un año

El parque de Călărași fue inaugurado en abril de 2025, pero el paso de la puesta en marcha a la operación regular exigió una etapa intensa de ajuste. “Antes de entrar en operación comercial, la planta pasó por una serie de pruebas intensivas junto con el operador rumano de la red de transporte. Había que validar los sistemas de control, la capacidad de despacho y el cumplimiento de los exigentes requisitos de la red”, explica Ignacio Ristorto, Energy Senior Manager de Tenaris. “Otro desafío clave fue manejar el enorme volumen de datos que generan unos 35.000 paneles solares”.

El trabajo no terminó con la puesta en marcha. A medida que la planta empezó a operar, el equipo siguió haciendo ajustes para mejorar su desempeño. “La combinación de infraestructura avanzada, herramientas digitales y experiencia operativa nos permitió optimizar la operación y aumentar la generación de energía en alrededor de un 5 %”.

Ristorto hace un balance franco del primer año. “El desempeño quedó ligeramente por debajo de lo que esperábamos al comienzo. Aun así, el proyecto demostró que es posible integrar generación renovable directamente en una operación industrial”. En el camino, también hubo que resolver algunos problemas técnicos, entre ellos una falla en uno de los seis transformadores eléctricos del parque. “Hoy esos inconvenientes ya fueron solucionados y la planta funciona de manera estable. Esperamos que durante este ejercicio aumente el aporte de la generación solar”.

Sol y acero: cómo integrar una fuente variable a una operación continua

La acería de Călărași parte de una ventaja importante: consume mucho más electricidad de la que puede generar el parque solar. “Esto nos permite aprovechar prácticamente toda la energía renovable que producimos dentro de la propia planta, maximizando el autoconsumo y reduciendo la compra de electricidad a la red”, explica Ristorto. Integrar una fuente variable en una operación industrial de esta escala exigió sumar una nueva pieza al sistema: un centro de despacho que funciona las 24 horas, los siete días de la semana. Desde allí se monitorea el desempeño del parque, se optimiza la producción y se asegura una operación estable y confiable.

La escala del desafío también se refleja en los números. “Aunque es el mayor proyecto de este tipo en el país, hoy el parque solar cubre alrededor del 8 % de las necesidades eléctricas de la acería. El aporte es significativo, pero deja claro que la transición energética de la industria europea no puede depender de una sola tecnología.”

Para Ristorto, Călărași puede servir también como referencia para otras empresas en el país. “Esperamos que este proyecto demuestre que es posible integrar energía renovable a gran escala en una operación industrial de manera técnicamente viable y confiable”.

Dos países, un aprendizaje compartido

“Aunque los proyectos son muy diferentes en escala y contexto, mantuvimos una estrecha colaboración, especialmente con nuestros colegas de Italia. Compartimos experiencias sobre soluciones técnicas, aspectos regulatorios y ejecución de proyectos, lo que nos permitió aprender más rápido”, explica Ristorto.

Ese aprendizaje no termina en Călărași. Ristorto está convencido que la experiencia acumulada en operación y mantenimiento puede servir para que los próximos proyectos sean más eficientes y produzcan energía a menor costo.

El ejecutivo destaca también el compromiso de los equipos detrás del proyecto. “Participaron colegas de muchas áreas y, en muchos casos, asumieron tareas que iban más allá de sus responsabilidades habituales porque querían que el proyecto saliera adelante. Muchos de los desafíos técnicos, regulatorios y operativos eran nuevos para nosotros, y las soluciones fueron apareciendo a medida que los equipos trabajaban y aprendían juntos”.

¿Qué sigue?

Ristorto vaticina que la energía solar es apenas una parte de la ecuación. “Reducir en un 30 % las emisiones de CO₂ con tecnología EAF es un desafío importante y va a exigir una combinación de generación y almacenamiento de energía renovable, eficiencia energética e innovación tecnológica”, afirma. “Con precios de la energía que siguen siendo altos, especialmente en Europa, invertir en estas áreas será clave para sostener la competitividad de la industria”.

En Italia, la próxima etapa ya está en marcha. “Estamos trabajando en nuevas plantas fotovoltaicas que se instalarán en los próximos años en Dalmine, Costa Volpino y Villamarzana”, adelanta Geneletti. Y la mirada ya se extiende más allá de Europa. Cartagena, en Colombia, aparece entre los próximos horizontes de la estrategia de energías renovables de Tenaris.